Colegios privados de primaria en Estambul, de nombre y prestigio. En uno de ellos he comenzado mi primera experiencia como profesora de español.
Existe un método de enseñanza al que llaman külüp (club) y es opcional, destinado como pasatiempo y diversión para el alumnado. Cada alumno debe elegir dos külüps para completar su formación a lo largo del curso.
Como no puedo hablar de otro método de enseñanza sinceramente diré que, como madre, éste me gusta para mis hijos por las actividades y cosas que pueden llegar a aprender lejos de videojuegos y pérdida de tiempo. Pero puede resultar frutrante tanto para el alumno como para el profesor si no es lo que esperas.
Hay mucha variedad en los külüps. Está el club de natación, el de guitarra, informática, baloncesto, papiroflexia, alemán, inglés jugando, kárate, lectura, cerámica, teatro, cocina y un largo etcétera.
El inconveniente para el alumno, que cada club admite cierto número de alumnos y si no se dan prisa en apuntarse al que les gusta se pueden quedar fuera buscando otro club en el que hayan plazas. Ese es el pesar para los profesores de esta modalidad. Y ahí entro yo, el ispanyolca külup no es de los más solicitados y vinieron a parar a mi clase los que no pudieron encontrar otro o los padres lo eligieron por ellos.
A excepción de estudiantes excepcionales he tenido una mayoría difícil. Cuando no estaban interesados ni música, ni pelis, ni juegos para aprender funcionaba.
Si captaba la atención de algunos, otros parecían aburridos, sin ganas, distraidos, cotilleando...
Pero como dicen el que la sigue la consigue y el resultado final fue que (unos mejor que otros) consiguieron hablar y enteder lo más básico y con buena pronunciación y eso ya me hizo sentir orgullosa de ellos.
viernes, 23 de julio de 2010
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